Resulta que es impredecible todo esto, nunca sabes que es lo que viene después, y mi estado de ánimo es igual a una montaña rusa, sube y baja, tengo esos momentos de éxtasis en los que no me importa nada, en los que pienso que tengo que vivir la vida porque después se te va y no la disfrutaste. Pero hay otros en los que siento que la montaña se queda ahí, el carrito se para, y que de ahí abajo no salgo nunca mas, en realidad siempre se sale, pero son inevitables estos momentos. Por más que queramos cambiar las cosas, la vida misma es una montaña rusa, tiene altibajos todo el tiempo, pero vamos; podes salir con una lágrima rodando por la mejilla, pero al fin y al cabo, una sonrisa se va a ver reflejada en el rostro siempre, porque después que salís de esa, decís, no estuvo tan mal. A PESAR de que algunas cosas daban miedo, a pesar de esos sentimientos, de esas sensaciones que dejaban mucho que desear, estaban esos momentos, que no hacías más que reír sin parar, como cuando estoy con vos, la sonrisa no es capas de borrarse de mi rostro, y será por eso que no quiero crecer, será que nadie puede entender lo que sos para mi, será que nadie comprende lo que somos juntos, pero sera que te tengo que dejar escapar, que solo debes ser parte de mi montaña, que ahora me espera un nuevo recorrido. Pero seré tan tonta, de seguir insistiendo, tan incapaz de desistir, pasa que ni yo soy capas de saber que es lo que en realidad quiero, si se lo que me pasa, se que con vos soy yo, me siento plena, sos mi novio, mi amigo, mi cómplice, pero hay momentos en los que te ausentas, que duelen en lo más profundo del alma, te necesito siempre, porque en los altibajos de la montaña no hay nada más lindo que tu mano apretando la mia.

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